viernes, 22 de octubre de 2010

Los juegos de cartas coleccionables

A principios de los años 90 surgió un fenómeno llamado Magic: The Gattering que revolucionó el mercado de los juegos. Las ventas de este juego de cartas coleccionables superó con creces cualquier suposición que realizara su creador, Richard Garfield, llegando a tener seis millones de jugadores en cincuenta y dos países. Unas reglas complejas para la época y unas cartas vistosas, sustituyeron a la mayoría de los juegos de rol, atrayendo a estos jugadores hacia un nuevo mundo de juegos de cartas coleccionables.

Junto a Magic, surgieron revistas que se vendían como churros, como era el caso de Urza, que contaba con miles de entusiastas que la compraban periódicamente para ver los precios de sus cartas, los nuevos combos, e incluso las clacificaciones nacionales de jugadores. Todo esto hizo volverse a Wizard of the Coast, una de las editoriales más poderosas del panorama.

Tras el éxito cosechado por Wizard of the Coast, nacieron otras editoriales pequeñas con sus JCC. Algunos de estos juegos estaban basados en series de TV, películas, juegos de rol, y otros productos de la misma editorial, o bien era completamente inéditos. Entre ellos encontramos a El Señor de los Anillos, creado de la editorial Iron Crown Enterprises, Mitos y Leyendas y Cazaurio de la editorial Salo, Doomtrooper de M+D, etc. Todas estas nuevas editoriales, con sus nuevos JCC, bastante tenían con mantenerse en el mercado, sobretodo porque casi todo lo abarcaba Magic.

Pero todo el éxito que consiguieron estos JCC tenía que tener un final. Es imposible que una persona con un nivel económico medio, pudiera mantener el ritmo de ampliaciones que tenía Magic, y mucho menos, poder mantener dos o tres colecciones de juegos, por lo que poco a poco, el interés que generó este tipo de juegos se fue perdiendo en favor de los juegos de mesa, y sobretodo de los juegos de cartas no coleccionables. Para una persona acostumbrada a tener que comprar continuamente cartas para mantener el juego activo y competitivo, le era imposible concebir el concepto de comprar una sola baraja y tener en ella todo un juego, con una vida bastante prolongada, como pudiera ser El Gran Dalmuti, Ciudadelas o Bang!.

Pero no toda la culpa de la perdida de interés por este tipo de juegos era el económico, o el resulgir de los juegos de mesa. Simplemente los JCC se hundieron ellos mismos, sobretodo repitiendo una y otra vez, las mismas cartas, las mismas ediciones, volviendo continuamente a timar en este aspecto a los jugadores. Incluso la poca variedad que existía entre ellos, que siempre tendían a un enfrentamiento entre los jugadores, simulando combates o algo parecido. Y es más, poco a poco, este tipo de juegos acababan combirtiendose en monstruos incontrolables, con millones de cartas, millones de reglas y millones de fallos. Viendose muchos jugadores abrumados por la cantidad de cartas, lo caro que era ponerse al día si comenzabas de nuevo, las múltiples cosas que recordar de las reglas, y sobretodo, que muchos juegos que aparecían cometían errores de base imperdonables, como Mithos, que mezclaron unas ampliaciones con otras en el momento del lanzamiento del juego, o Doomtrooper, que cada ampliación convertía más bestia al juego y hacía más inútil la primeras cartas.

Pero no todo es malo en los juegos de cartas coleccionables, ya que de ellos heredamos una forma de jugar y entender algunos juegos. Como por ejemplo, los juegos antes nombrados de cartas no coleccionables. Antes, casi todo eran juegos de tablero, a exceción de los juegos de baraja colecionables, que no era otra cosa que barajas de naipes de temática distinta y con reglas sencillas y divertidas. Pero los JCC abrieron las puertas a los juegos de cartas que actualmente vemos en el mercado.

Cierto es que aún se sigue jugando a Magic, o incluso a Pokemon, pero cada vez tienen menos aficionados. Si, es cierto que comparado con otro tipo de juegos, están siendo seguidos por millones de personas, pero, ya no es lo mismo que antes. Por lo tanto, este tipo de juegos necesitaba una renovación, y con ella nacieron los LCG. Juegos de cartas coleccionables, pero donde no se te venden sobres con cartas aleatorias, ni hay cartas caras y baratas, sino que simplemente te venden capítulos, cajas de cartas con toda la colección, dispuesta para jugar y añadir a las anteriores. Una sola compra basta para tener todo el juego en tus manos.

Llegados a este punto, me gustaría recordar algunos de los JCC que más influyó en mi ludoteca:

  • Vampire: The Eternal Struggle: Su creador es Richard Garfield, el mismo creador de Magic: The Gathering. Aparte de estos dos juegos, Richard Garfield también creó otro juego original: Star Wars, cuando los derechos del filme pasaron de Decipher a Wizards, pero a este último no jugué nunca. El Vmpire, fue creado un año después del lanzamiento de Magic, en 1994. Al principio el juego fue de la compañía Wizards of the Coast y se llamó Jihad, pero después de la expansión Sabbat Wizards el juego fue abandonado. Ya en el 2000, White Wolf lo sacó adelante con un nuevo nombre y como se le conoce hasta ahora: Vampire: The Eternal Struggle
  • Señor de los Anillos: Tierra media: Fue editado en 1995 por Iron Crown Enterprises y distribuido en España por Joc Internacional. Las ilustraciones usadas en las cartas del juego eran de multidud de artistas, muchos de estos realizaban ilustraciones de Tolkien desde hacía bastante tiempo, como Angus McBride, John Howe y Ted Nasmith. La producción del juego cesó en 1999 cuando ICE perdió la licencia que le permitía usar todo el material de El Señor de los Anillos y de El hobbit. Esta licencia fue comprada posteriormente por Decipher, Inc., que la usó para crear otro juego de cartas coleccionables titulado El Señor de los Anillos: juego de cartas coleccionables
  • La Leyenda de los Cinco Anillos: Es un juego de cartas coleccionables creado por Alderac Entertainment Group en 1995. El juego transcurre en un universo de ficción, el Imperio de Rokugan, que es el universo propio de la franquicia titulada La Leyenda de los Cinco Anillos. En este universo imaginario un conjunto de clanes y facciones luchan por el dominio del imperio.
  • Pokémon Trading Card Game: Es un juego de cartas coleccionables basado en el  anime del mismo nombre. Presentado en Japón en octubre de 1996. Se publicó inicialmente por Wizards of the Coast en 1998, perdiendo poco después la licencia para publicar el juego en julio de 2003. El juego de cartas continúan siendo publicados bajo la jurisdicción de Nintendo and Pokémon USA, Inc. En España la compañía distribuidora desde los inicios fue Devir hasta el año 2007. Desde el 2008 hasta 2010 los derechos pasaron a Panini. A partir de septiembre del 2010, la distribuidora será Asmodee.
  • Mitos y leyendas: Es un juego de cartas coleccionables, comercializado por la extinta editorial chilena Salo, S. A.. Durante casi diez años, fue uno de los TCG más populares de América latina, sobrepasando las veinte ediciones en el mercado y constituyéndose como una alternativa para los jugadores debido a su bajo precio y temática diferente. Como su nombre lo indica, reune mitos y leyendas de diversas culturas del mundo, siguiendo un épico viaje por culturas universales, pasando desde la mitología egipcia a los celtas, roma o japón, incluyendo en el último tiempo algunos marcos históricos, como la Primera Guerra Mundial, la Revolución Mexicana, la Conquista de América o la propia historia de Chile. Debido a la quiebra de Salo, el juego está actualmente en un receso indefinido
  • Hecatomb: Es un juego creado por Wizards of the Coast para un público mayor en octubre de 2005 y fue publicado en la GenCon. Lo que más atrae de este nuevo juego, es que sus cartas no son cómo las demás (de cuatro lados), sino que son de 5 lados, o sea pentagonales. El set básico contiene 144 cartas, sin embargo, ya salió el segundo llamado Last Hallow's Eve. Se dice que pronto saldrá la edición de este juego en español.
  • Cazaurio: Es un juego de cartas coleccionables de la empresa Salo, S. A. Con la gestación y dirección creativa de Iván Cardemil en base a la mecánica de juego elaborada por Patricio Petersen. Cazaurio propone un universo que se ambienta en un lugar no específico del futuro donde dinosaurios y humanos luchan por sobrevivir capturando dinosaurios.

Existe muchos más, pero pocos más aparte de estos han pasado por mis manos. Pero a lo que voy, que durante los 17 años que han pasado desde el nacimiento de Magic, y por lo tanto de los JCC, el sector parece que ha evolucionado, y tras la aparición de los LCG, se ha estabilizado, naciendo nuevos productos de interés, como los existentes Juego de Tronos y Warhammer Invación, entre otros, o los venideros, como uno del Señor de los Anillos. Con este nuevo producto bajo la manga, las editoriales, no sólo han cumplido con una reivindicación de los jugadores, sino que parece que existe un repunte en el mercado y el hobby por esta afición. Aunque bien hay que tener los pies en el suelo, pues alcanzar las cifras que ha manejado Magic con algunos de estos juegos, es una labor por todo imposible.

Aún así, los LCG han conseguido devolver el interés por este tipo de juegos coleccionables a más de uno, en los que yo mismo me incluyo, sobretodo por ese esperado Señor de los Anillos. Cada cuál puede tener sus motivos para amar o odiar este tipo de juegos, pero yo personalmente, tengo una gran influencia de Magic, y aunque conseguí desengancharme, este nuevo modelo, y la ambientación de Tolkien, unido a que es un juego cooperativo, van a conseguir que vuelva a caer, y que vuelva a dar una oportunidad a este hobby que tantos buenos ratos me dio.

4 comentarios:

  1. Leerte despierta una cierta añoranza por aquellos tiempos en los que nos pasábamos horas y horas preparando el mazo definitivo con nuestras chorricartas que según Urza no valían ni el precio del cartón donde estaban impresas... :-)

    Fue una época curiosa...

    Felicidades por el artículo.

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  2. Muchas gracias por el comentario, da muchos ánimos. Y la verdad es que si, que yo por lo menos me he pasado tardes enteras preparando un mazo para luego llegar y toparme con otro mejor. Incluso hacia eso, coger las cartas que según Urzo no valían nada y lanzarme en busca de ganar un campeonato. ¡Que momentos!

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  3. El Magic le marca la vida a cualquiera, yo ya tengo más de 12 años desde que aprendí a jugarlo, y a veces me acerco al juego con todas las cartas que me quedaron.

    Yo tuve un tienda de venta de juegos y cartas, y también hubo juego de cartas coleccionables de los Simpsons, Harry Potter, Dragon Ball, Caballeros del Zodiaco, pero el que más vendía luego de Magic, y que aún se mantiene (y faltó en la nota) es el de Yugi-oh

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  4. Verídico guycito, me faltan por poner todos esos JCC, pero por ejemplo, el de los Simpsons y Caballeros del Zodiaco no lo conocía, fijate. Y los otros sí, pero no han caido en mis manos. El Yugi-oh, aunque me llamó mucho la atención, acabé por no jugar, no se, no me terminaba de convencer jugar a un JCC de una serie de dibujos animados para niños.

    Muchas gracias por el comentario, y sobretodo por las anotaciones.

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